La llegada de la pandemia del coronavirus ha puesto al descubierto las verdaderas condiciones en que se encuentra el campo mexicano, que se ha mantenido siempre en la marginación y que ha sido por años el patito feo de la economía nacional.

Aun cuando es un sector estratégico, sobre todo en época de crisis nunca se ha delineado un verdadero plan de acción cuyo objetivo sea impulsar a esta industria, comenzando por considerarla una industria.

Muchas son las dificultades a las que se enfrentan los productores del campo, aun cuando se trata de una actividad que no se puede detener con todo y crisis o pandemia. 

Factores como la sequía y la inseguridad tienen oprimido al campo, lo mismo la falta de financiamientos y recursos afectan la agricultura y la ganadería, que son una actividad esencial que no puede parar.

Los precios de los insumos han ido al alza durante los últimos meses, lo que pone en jaque a los productores que tienen que comprar vacunas y medicinas caras, alimentos y sales minerales con precios inalcanzables, sin contar los precios de los combustibles, en especial el diésel.

La producción y el abasto de alimentos tiene que seguir adelante antes, durante y después de la pandemia, sorteando obstáculos y venciendo dificultades, viviendo de prestado y pagando intereses caros para el campo, mientras que los precios permanecen rezagados.  

Es inexplicable que el gobierno federal ande regalando dinero a diestra y siniestra, mediante los programas sociales, mientras que a los pequeños productores del campo se les tiene en el olvido.

Durante la presente administración no solo no se ha apoyado a los productores, sino que se le han aplicado recortes al presupuesto, y lo peor es que no se ha considerado la elaboración de un plan para el campo, serio y acorde con las necesidades actuales del sector.

En los Estados Unidos y Canadá existen programas de apoyo económico para los empresarios y productores del campo, sin embargo, en México, aun cuando estamos obligados a competir en el tratado comercial, no hay estímulos suficientes ni financiamientos de fácil acceso para evitar incrementos en costos y precios.

Es urgente que el gobierno federal voltee a ver al campo, con apoyos financieros, bajos precios de los insumos y subsidios que salven al sector del naufragio.

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Esta entrada tiene un comentario

  1. Julio Melo Bautista

    Cómo no el campo esta atendido con el programa de la siembra de árboles frutales y maderables qué dice AMLO qué son millones de hectáreas qué nadie a visto a lo mejor los están sembrando en centro américa jajajajajajaja

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